Día de Camping

Le di la última pitada al último porro que tenía para la semana. Era mi noche final en ese camping. Al fin había logrado comprar mi casa rodante y salí solo a estrenar el placer de la comodidad solitaria.

Apagué la hornalla para colar los fideos  y me pregunté porqué nunca las cosas quedan como las ves en la foto.

Agarré un canguro para paliar la baja de temperatura que se da siempre en las noches del este. De reojo observé el único árbol que me rodeaba, y atiné a ver una sombra apostada a su derecha.

No quise correr las cortinas para no parecer evidente, pero mientras comía, no podía parar de ojear la silueta de la noche que parecía inmóvil frente al eucalipto.

Al principio no me molestaba tanto, ya que mucha gente pasaba de día cerca de mi trailer, pero porqué ese sujeto se había detenido esa noche, en ese árbol, mirando hacia esta dirección. Cada bocado parecía eterno, masticaba despacio para que el sonido de cada mordida  no me opacara el ruido ambiente. Todo se movía demasiado poco y yo empecé a impacientarme. _Quién es, que hace ahí, porque mira para acá. Será hombre o mujer, lo conoceré, estará dormido, será un hombre_. Las manos frías de sudor me pusieron más nervioso, levante mi plato y lo tiré al suelo. El estruendo pareció una explosión, me tiré al piso, y ahí me di cuenta que la culpa había sido mía. De todas formas seguía nervioso, y todo por la silueta inmóvil. Comencé a caminar en círculos, pensando _ si está ahí es porque quiere algo, ¿me quiere robar?, o solo está molestando_. Corrí hacia todas las aberturas de la casa rodante para asegurarme que estuvieran bien cerradas. No recordaba dónde estaba el arma de caza, pero por la dudas me hice de un atizador para protegerme, de que, todavía no estaba seguro. _Pero si no estaba el arma, era por algo, si yo Salí a la playa en la tarde, quizás entró, tomó el arma, y ahora ¿quiere matarme? ¿Pero porqué? Si no me conoce, o  creo que no me conoce_. Me retiré de la ventana y me senté en el piso bajo la mesa de plástico. _No lo puedo creer, no me puede pasar esto a mí, ¿no hay nadie que lo vea?_ El sudor era insoportable, como estar en el mismo infierno. La ansiedad era demasiada, no podía sentarme a esperar mi muerte o lo que estuviera por suceder. Fui hasta la cocina, donde hay una pequeña abertura, lo suficiente para que pudiera salir. Pise la tierra con cautela. El trailer me cubría, y los grillos cantaban a  un increíble volumen.

El atizador se me resbalaba entre el sudor y los pequeños temblores de mi cuerpo._ esto se tiene que terminar, es él o yo _ pensé. Cerré los ojos, conté hasta 3, y no me pude mover, estaba paralizado, sabía que ese tipo me iba a matar, y yo no podía hacer nada. Antes de que terminara de pensar eso, me abalancé con el “arma” en mano y aún con los ojos cerrados comencé a darle golpes con toda la fuerza que tenía. No sé cuanto tiempo estuve haciéndolo, a mí me pareció demasiado. Los golpes iban acompañados con toda clase de puteada que podía salirme en ese momento, no había control. En un momento me di cuenta de que con los golpes que había recibido, era una suerte que siguiera vivo, así que me detuve. Apenas podía respirar en ese momento, solté el atizador, mis piernas se aflojaron y caí sentado al piso. El corazón salía por el pecho, y yo no me animaba todavía a ver. Pasaron unos minutos, yo creo, cuando pude reincorporarme y abrir los ojos. Lo primero que busqué fue el arma, pero una enorme cantidad de latas de comida, frutas podridas y otras cosas no me dejaban encontrarla ni a ella ni al cadáver._ Dónde estaba todo, ¿habría tenido tiempo de correr?_. Levanté la vista, y colgado en el árbol yacía un cartel que decía “Tire sus residuos aquí”, De repente todo era obvio, y los retazos de una gigantesca bolsa negra que decía “residuos” no me dejaban pensar otra cosa, ahí estaba el “sujeto” que me hizo pasar tan malas.

Volví al trailer entre risas y nervios, Agarre el celular y llame a Rodrigo. Le dije que estaba volviendo mañana en la tarde a Montevideo, y que me guardara un poco del porro que me había vendido

 

RAFIKI

Ser asexuado con el consentimiento de tu pene

Ezequiel veía la hermosa costumbre de su neurótica vecina que todos los días menos los fines de semana se paseaba puntualmente desde las 21 Hs. desnuda por su Dpto. enfrente al de "Equi".
El jovencito admiraba desde la ventana de su dormitorio el no tan esbelto cuerpo de la chica y era benevolente para con su erecto falo adolescente.
En pleno éxtasis de la masturbación la vecina miro a través de la ventana directo hacia él y lo saludo simpáticamente con una hermosa sonrisa cómplice. Aquella vecina preciosa e incauta que era espiada no era más que una vedette amateur que parecía disfrutar viendo como otros se excitaban con ella.
Las caderas de la joven, sus pelos castaños y su metro sesenta enloquecían al pobre de Ezequiel que estaba desahuciado en su vicio de auto satisfacción.
Una gota de esperma con billones de habitantes en ella se exilió desde el pene del joven lanzándose al vacío, luego otra y otras dos más de menor tamaño que la anterior. Un chorro y un último resto. Todo cayó sobre la tierra húmeda de una maceta bajo la ventana del dormitorio de Ezequiel y formaba una sola y gran gota de esperma.
Todo ese esperma con su respectivo cardumen de espermatozoides, vidas zippeadas en mojarritas. Equi se tiró a dormir tras su cansancio post-masturbación.
Hs. Más tarde y desafiando todas la leyes de la física y la biología, un anciano blanco comenzó a salir de la maceta; un ser de 1.80 mts. de altura y 60 cmts. de alto por 50 de diámetro. El viejo analizó la escena con sus clarísimos ojos de gran tamaño y se acercó a Equi despertándolo con una sacudida violenta y exigiéndole: - ¡Despierta, padre!
- ¿Quién eres? Preguntó desde su pánico Equi que se despertó y sobresáltose golpeándose contra el respaldo de su cama.
- ¡Soy tu hijo!, ¡tu me has dado este fatal don de estar vivo!
Equi se desorientó pero algo en los ojos de su hijo lo ayudó a comprender la realidad. Sin mediar palabra se paró y salió con su viejo hijo a caminar, patearon piedras, juntaron otras tantas y el viejo le dijo: - En solo cuestión de horas me bio-degradaré y no creo que nos volvamos a ver padre
Luego de comprender que un viejo con piel ictérica nació desde una maceta fecundada tras una masturbación ya nada le parecía raro a Ezequiel que no veía solución ante la muerte segura de su hijo.
El viejo comenzó a desmembrarse ante el asombro y el dolor de su padre que rompía en llanto al clamor de: “¡hijo! ¡Resiste! ¡Algo haremos!”. El viejo aceptaba su tempranísima muerte como todo un caballero con su frente en alto y sin mostrar dolor.
Un brazo cayó, la mano del otro, una oreja, ambos ojos, trozos de piel, el otro brazo. El viejo se deshizo y sus restos se bio-degradaron con rapidez.
Equi totalmente deprimido ante la muerte de su novel hijo corrió a donde su planta para masturbarse una ves más.
El hijo no regreso nunca y Equi ante su desesperación decidió enfrentar un tren para terminar con su solitaria (cuando la compañía no es la buscada cualquier compañía es soledad) existencia.

Soluciones geniales y que no entiendo por que no se le ocurrieron a nadie antes para los problemas de este mundo y para los títulos demasiado largos y mal puntuados terminan inesperadamen

Antes que nada vamos a ponernos de acuerdo: lo importante es saber que nunca vamos a poder generar un consenso tal entre todos los habitantes del planeta que permita afirmar que todos “estamos de acuerdo”, eso es claro, ¿de acuerdo?, bien, sigamos, el mundo tiene varios problemas hoy en día (léase hambre, contaminación, escritores mediocres -ups.  ese palo fue para mi mismo- y varios etc. que no por ser “etc.” son menos importantes, solamente están ahí siendo excelentemente representados por esa maravillosa palabra que nos permite nombrar incluso cosas que no conocemos disfrazando al mismo tiempo esta falencia y haciendo creer al lector que ese “etc.” representa lo que él esta pensado y que la única razón que existió para no escribir con todas las letras esta palabra, fue la falta de espacio o cualquier otra razón, salvo su desconocimiento), pero no es mi función solucionarlos (me refiero a los anteriormente nombrados problemas del mundo), para eso están los presidentes y Greenpeace con Naty Oreiro a la cabeza, como dije: no es mi función solucionarlos, pero como uno no anda por ahí solamente cumpliendo funciones y remitiéndose pura y exclusivamente a las que le corresponden, voy a plantear aquí una serie de soluciones definitivas para los grandes problemas de este mundo, soluciones simples, obvias, pero no por eso menos efectivas.

Con respecto al hambre, señora, no se preocupe, a usted nunca le va a pasar, y si le pasa puede justificarse diciendo que esta probando una nueva dieta que leyó en una revista, si a causa del hambre se comió la revista mejor diga que la vio en la tele, pero tenga cuidado, dependiendo de la revista que usted haya ingerido puede tener severos efectos secundarios (no son recomendables las ediciones en papel satinado).

Con respecto a la contaminación, hay que partir de la base que la naturaleza NO es sabia, esa es una gran mentira que los aduladores de la misma nos hicieron creer mostrándonos el vuelo del cóndor que tan genial les parece, señora: “¡¡al primer vientito fuerte cóndor se revienta de trompa contra el suelo!!”, la naturaleza es tremendamente estúpida, es abrumadoramente imperfecta, y ella lo sabe, y como todo aquel que se sabe sobrevalorado quiere mantener esa pantalla intacta, ¡¡y ahora parece que todo le molesta a la señorita!! ¿De repente se volvió fina?, hay que verla quejándose de todo, la misma que creó a los pobres murciélagos ciegos para verlos errar guiándose por sus propios gritos de desesperación, ahora es una virgen violada pidiendo por su vida, ¡minga!, ¡a robar a los caminos!,  sirvámonos a nuestro gusto de sus entrañas, a ver si es tan viva como dice, que se arregle sola.

Estos son solo dos ejemplos de mi gran bagaje de soluciones increíbles para los problemas de mundo, no es mi intención derrocharlas como si fueran caramelos o letraaaaaaaaas (estas últimas son tan baratas y abundantes como para que a uno no le venga ni el más mínimo atisbo de culpa al usarlas en exceso). Y para terminar, todo el mundo sabe que todo el mundo dice que toda buena pieza literaria debe terminan con una buena reflexión, o aunque sea un consejo, tal vez una recomendación o una inteligente consideración acerca de vaya uno a saber que tema de gran relevancia para vaya a saber quien y vaya a saber uno en que contexto espacio temporal, pero todo eso queda en manos de los escritores, que para algo están ahí.